Taller de escritura a mi manera

¿Quieres escribir y no sabes ni por dónde empezar? ¿Tienes un manuscrito y desconoces cuál es el siguiente paso? Seguramente no podré aclarar todas tus dudas pero en este artículo voy a tratar de explicarte mis propios aciertos y errores.
Contando cuentas

Imagina que estás ensartando unas cuentas de cristal para hacer un collar.

Tienes un diseño previo (esquema del borrador), también has elegido el broche (primera y última frase). Tal vez te apetezca romper la monotonía con una bola de madera (giro inesperado) o lo remates antes de lo que pensabas (final inesperado) o lo deshagas para volver a empezar (descarte).

Posteriormente, buscarás un socio que te ayude a vender (editorial)

Ambos lo revisaréis cambiando las piezas defectuosas (revisión orto-tipográfica) y eliminando las cuentas sobrantes (revisión de estilo).

Una vez en el mercado, lo compartirás con tu círculo más cercano que se irá ampliando y después de un tiempo te sorprenderá (… o no) la cantidad de personas felices que van luciendo tu collar y hasta puede que te pidan más (best seller)

Esta metáfora, aunque algo pueril, es válida para entender en qué consiste el viejo oficio de escribir pero antes de ponerte a ello tienes que leer muchísimo.

Leyendo y escuchando provocarás que se encienda tu chispa creadora.

¿Tienes una idea?

¡Zas! Se te acaba de ocurrir la idea brillante pero estás en el Metro, un niño te da un pisotón, se te cae el bolso al suelo, te acabas de dar cuenta de que no has cogido las llaves de casa y para colmo vas con diez minutos de retraso… ¡Flop! Se esfumó tu idea.

¿Mi consejo? Tira de móvil. Grábate en las notas de voz o escribe cuatro palabras que resuman tu relato. Y si no tienes teléfono (mira que me extraña) cuenta tu idea a la gente de tu alrededor y ya de paso les pides opinión. Tu boceto irá cogiendo forma.

El esqueleto narrativo
  1. La cabeza. A mi me gusta contar la historia a varias personas de confianza y luego dibujo un escueto esquema con cuatro pinceladas del itinerario narrativo con su intro, nudo y desenlace bien claritos.
  2. El tronco. Defino la palabra principal o el tema y comienzo a investigar.
  3. Las extremidades. Visualizo a mi lector potencial. Es el momento para definir si tu historia es un cuento, una novela, un ensayo… y quienes van a leerla. En base a ello seleccionarás los materiales necesarios. ¿Vas a necesitar ilustración?  ¿Cuántas páginas vas a necesitar? etc.
¡Manos a la obra!

Elige el momento óptimo. Protégete de distracciones y déjate llevar. Las palabras irán naciendo con fluidez.

No corrijas, ni releas. Concéntrate en escribir y luego deja que el texto repose.

Yo acostumbro a guardar los borradores en la carpeta “cajón de sastre” y cuando ha pasado un tiempo los abro, leo, corrijo y mudo a otra carpeta. Es como ir pasando pantallas en un videojuego.

Reitero lo de JUEGO porque si no te diviertes y estás escribiendo por obligación… vamos mal.

Muchos escritores partimos de una idea feliz pero si no se te ocurre nada hay mil recursos creativos en la Red para comenzar una historia. No es mi manera de trabajar pero es igual de válida.

La casa necesita materiales

Imagina que ha pasado un tiempo prudencial y al leer tu historia ¡te sigue enamorando! y deseas publicarla.

Si es tu ópera prima se abrirá un mundo desconocido y en muchos casos aterrador, pero tú estás convencido de que tus letras merecen la pena y quieres buscar una editorial.

Pues… ¡Agárrate que vienen curvas!

Negro sobre blanco

A día de hoy existen tres vías de publicación:

  • Con una editorial convencional.
  • Autoedición
  • Con una editorial por encargo

Yo trabajo con dos editoriales de las chulas: Anaya y Cuento de Luz de temática infantil y este año junto a mi coautor David Esteban Cubero, estamos saboreando las agridulces mieles de la autoedición o de la literatura “indi” (independiente)

Nota: Desconozco la manera de trabajar con una editorial por encargo, permite que obvie esta posibilidad.

Pros y contras de la publicación

Trabajar con una editorial de prestigio es una aventura generalmente satisfactoria porque ellos ponen todos sus medios a tu disposición.

Posteriormente a la firma del contrato (revísalo a fondo), les enviarás tu manuscrito y te pondrán en manos del corrector orto-tipográfico y de estilo algo que considero indispensable.

Comenzarán las idas y venidas de emails con archivos adjuntos y el control de cambios activado para revisar en Word y tras varias conversaciones, el texto se enviará al departamento de maquetación.

Es el momento de definir el título, subtítulo y la portada que es la guinda del pastel ya que ese primer impacto es el responsable del 80% de la venta de tu libro.

Conviene estar al tanto de todo, pero no olvides que la editorial está sobradamente preparada, así que confía y deja que hagan su trabajo.

Tampoco obvies la buena distribución, primordial a la hora de elegir editorial. No te cortes y pregunta cuáles son sus puntos de venta antes de firmar.

Cada libro tiene su tiempo de incubación pero en unos meses llegará un día en el que el cartero te entregará un paquete con tus primeros ejemplares en papel y te aseguro que ese momento es inolvidable. Y no te cuento el subidón cuando te llegan las primeras traducciones a otros idiomas…

En cuanto a la promoción de la obra, suele ser una tarea compartida pero cuanto más te impliques como autor, mayor será la posibilidad de dar a conocer tu libro.

Cada año salen al mercado más de 87.000 ejemplares así que tienes que currártelo para mantenerte en las librerías.

Mis libros

Autoedición

En 2008 nació Bubok y yo fui una de sus primeras autoras. Curiosamente doce años más tarde me he reencontrado con su CEO Ángel María Herrera, pero centrémonos que me distraigo…

La edición indi por aquel entonces estaba en pañales y no vendí un colín pero Amazon ha revolucionado el mercado editorial y el escenario está cambiando a pasos agigantados.

El proceso como autora independiente puede parecer sencillo: escribes tu manuscrito, lo corriges, lo pones bonito, haces una portada chula, lo publicas y te repachingas, pero no te confundas, en realidad es un Juan Palomo a lo bestia que te lleva muchísimo tiempo y que te da auténticos quebraderos de cabeza.

Porque, para que tu obra tenga la mayor calidad, tendrás que contratar a un corrector para la ortotipo, y para el diseño gráfico-maquetación en su versión papel y digital.

Subir la obra a su plataforma tiene su intríngulis y cada pequeño fallo hace que los amazonianos no te aprueben y tengas que volver a revisarlo todo.

En cuanto a la promoción, vas por libre, así que ya te puedes liar a regalar jamones a tus amigos para que te reseñen o te hagan hueco en sus programas y blogs.

La oportunidad está ahí fuera. Hay quienes se deciden a trabajar con una editorial al uso y quienes optan por lanzarse al DIY (Do it yourself) pero el primer paso es vivir la apasionante aventura de escribir.

Síntesis
  • Creer es crear. Escribe con honestidad, sin tratar de imitar a otros y sobre un tema que te apasione.
  • Escribe y termina. No dejes tu historia a medias.
  • Reléelo varias veces pero respetando un tiempo de reposo.
  • Compártelo con tu gente y permite que te den su opinión. Es el momento de ser humilde. Esconder tu texto pensando que te lo van a copiar es una nadería.
  • Ponte las orejas de escuchar y permanece alerta, nunca sabes cuándo se encenderá la chispa creativa.
  • Define bien a tus lectores y escribe para ellos sin caer en tópicos.
  • Escribe lo que a ti te gustaría leer.

¡No te pongas límites! El camino puede ser pedregoso pero las amarguras no son amargas cuando las canta Chavela Vargas y las escribe un tal José Alfredo…

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