Pros y contras de la autoedición

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Todos los autores estamos de acuerdo en que una de las tareas más complicadas de escribir no es <juntar letras> de mejor o peor manera, sino conseguir que esas palabras se publiquen.

Y tampoco basta con publicar, también hay que dedicar tiempo y cariño a VENDER. Aunque F.S. Dragó diga <Yo no soy un vendedor de libros, para eso ya están las editoriales y sus distribuidoras, yo soy escritor

Si has logrado poner un libro en el mercado, tu editorial te animará a que participes en tertulias, entrevistas, foros, debates, firmas etc. A esta parte del mágico acto de <juntar letras>, se la llama “promoción” y, según te lo tomes, puede ser la parte más divertida de un libro porque te pondrá en contacto con tus lectores. Es un feedback que al que no debes renunciar porque es muy gratificante.

Voy al grano : últimamente estoy viendo que algunos escritores (amigos muchos), hartos de recibir portazos, se han lanzado a la “autoedición” y a primera vista parece tentador por estas razones:

1. A un clic, tu libro se pone a la venta en todo el mundo.

2. Se tiene control absoluto de todo el proceso.

3. Se gana mas pasta porque se eliminan los intermediarios. ( Jajajaja, espera… que me da la risa)

Hace muchos muchos años, yo también viví la experiencia de autoeditar y aunque ahora hay muchas webs que ofrecen este servicio, por entonces solo estaba bubok . Subí a la red mi opera prima, esperé varios meses y vendí CERO cerote (una merecida patada a mi ego). ¿Era mi novela más mala que un dolor de muelas? Posiblemente, de hecho decidí darla de baja (vergüenza torera) y aprovecho para decir que la atención telefónica de bubok fue excelente.

Mis otros libros tanto “Aquí yace… o no”  Oberón (Anaya), como CIPARISO de la editorial Cuento de Luz se han publicado, podríamos decir, a la manera tradicional.

Opino que la autoedición puede ser un buen camino, no lo dudo y a otros les funciona, pero para mí carece de algo esencial: la figura del EDITOR@ que te anima, cree en ti, apuesta por tu trabajo, te ayuda con la corrección ortotipográfica (tediosa pero obligatoria), envía ejemplares a los medios de comunicación, te promociona, te apoya y te enriquece.

Por eso, si habéis <juntado palabras> y creéis que tenéis un buena obra entre manos, patearos las editoriales, seguid enviando borradores, aprovechad que fulanito conoce a menganito y conseguid una cita, un café o una videoconferencia, pero sobretodo ¡no tiréis la toalla! porque no hay nada más satisfactorio que el día en el que el cartero trae a casa un ejemplar de tu libro…

Ya sea autoeditando o trabajando con una editorial (por pequeña que sea) no dejéis de escribir porque como asegura Carmen Posadas <Escribir es un psicoanálisis baratísimo>

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