Microplásticos

NASTI DE PLASTIC

La primera vez que escuché a Patricia y a Fernando de Vivir sin plástico en una charla TEDx me parecieron una pareja de marcianos pero después de varios años nos han demostrado que otra forma de vida es posible.

Yo no les llego a la suela del zapato pero es cierto que la humanidad es la peor bacteria del planeta y no podemos seguir consumiendo al ritmo que lo estamos haciendo.

Hay muchos melones por abrir pero hoy quiero centrarme en esas partículas invisibles de las que desconocíamos su existencia: los microplásticos.

"Microplástico" fue la palabra del año 2018 para la Fundéu BBVA

Aquí os presento una serie de alternativas (nivel principiante) para comenzar a desplastificar tu vida:

1. Observa

Si no eres consciente de lo que haces es imposible cambiar tus hábitos.

No te digo que despanzurres la bolsa de basura sobre la mesa y te pases varias horas averiguando qué comes o qué desechas, sino que simplemente observes y vayas apuntando el número de bolsas que tiras tan alegremente al contenedor. Es desagradable pero eficaz y en poco tiempo vas a descubrir cuáles son tus residuos más habituales.

Si ya eres recicladora y separas el plástico del vidrio (la mejor opción) te resultará curioso observar tu bolsa pero no creas que con reciclar aprobamos porque hasta en la cerveza y en la miel hay microplásticos ¡Arggg!

También te recomiendo dar un paseo relajado por tu casa (rollo mindfulness) y contemplar la cantidad de chismes de plástico que tienes. Como pista te diré que en la cocina y el cuarto de baño encontrarás curiosos especímenes.

No te juzgues. No te estreses. Simplemente recapacita y sigue adelante.

2. No lo tires

A ver, que no se trata de que llenes tu solita el contenedor amarillo. Al contrario, la idea es alargar la vida útil de lo que tienes hasta que ya no aguante más y sobre todo de que te comprometas a comprar de distinta manera.

Y desde luego… ¡no lo tires! Lo sostenible y ético es venderlo, prestarlo, rediseñarlo, reciclarlo o regalarlo.

La basura es un error de diseño

Los tupers de plástico para alimentos sí que los retiraría definitivamente puesto que está comprobada su toxicidad pero tal vez puedas emplearlos para guardar otro tipo de objetos.

En Europa el 40% del plástico que se produce se usa para el envasado, un porcentaje que en el caso de España asciende al 45%.
3. Tu vida en una botella

El vidrio es nuestro amigo y sirve para casi todo.

Hace poco fui a uno de esos restaurantes ecomolones y me hizo gracia beber agua en antiguos tarros de yogur.

Tu despensa lucirá mucho más bonita y te sentirás feliz compartiendo esa foto en Instagram formando parte de una comunidad cero residuo que sigue creciendo. Incluso puedes meter los tarros en el congelador pero dejando siempre un dedo de aire para que no exploten y podrás usarlos para cualquier tipo de conserva.

¿Cuánto tarda en descomponerse...?

50 años → un vaso de plásticos con espuma
400 años → un portavasos
450 años → pañales y botellas de plástico
600 años → redes de pesca 
Alrededor de 1.000 años → las bolsas de plástico según grosor y composición
(Facua.org)
4. Come lo necesario

Tiramos toneladas de alimentos, ya lo sabes y lo más triste es que la mayoría están en buen estado pero nos confundimos con la fecha de caducidad o de consumo preferente.

Sin entrar en estos detalles de los que ya hay suficiente información dale una segunda oportunidad a eso que crees que ya no vale. Busca recetas de aprovechamiento y sobre todo ¡disfruta!

También puedes investigar sobre las variadas ofertas de compostadoras caseras que hay en el mercado (yo a este punto no he llegado). La clave es ir dejando poco a poco de generar tantos residuos.

Llevo años comiendo tomates en agosto y mandarinas en febrero porque elegir alimentos frescos de temporada es una de las mejores decisiones que puedes tomar para mejorar tu alimentación. Y si a ello le sumas la palabra mágica «de proximidad» entonces ya hemos dado un gran paso.

Tienes varios calendarios que te orientan según el mes y así evitas que te confundan en los supermercados con frutas y verduras que no son las adecuadas. Te recomiendo ⇒ Soy de temporada

5. Aprovecha tus telas

Hace poco se publicó un estudio horripiloso que asegura que una chaqueta de poliéster arroja 1 Millón de microplásticos en cada lavado, una bufanda acrílica 300.000 y unos calcetines de nylon 136.000

Antes de plantearte que lo mejor sería ir en pelotas por la vida (que no deja de ser una idea atractiva) te recomiendo que revises las etiquetas de lo que compras. Si, ya sé que nos exigen mucho pero tenemos que tratar de usar tejidos naturales antes de que sea demasiado tarde.

De algunas camisetas, toallas y ropa de cama (en su mayoría de algodón) puedes hacer trapos para la limpieza o  pequeñas bolsas de almacenaje que también son útiles.

Ahora ya puedes decir «eso lo hacía mi abuela»será acertado porque el plástico es un invento que empezó a utilizarse de manera masiva a partir de 1950 por tanto, nuestros predecesores son el mejor ejemplo.

6. Apps y webs interesantes

Beat the microbead

Siempre es bueno aprovechar las nuevas tecnologías para ayudarnos como consumidores y más cuando se nos  culpa por no hacer las cosas bien.

Nadie en su sano juicio usaría veneno como crema de noche y estamos al tanto de que existen esas diminutas partículas tan nocivas pero, ¿cómo distinguimos los productos que contienen microplásticos?

Llevo un tiempo utilizando la App BEAT THE MICROBEAD lanzada por la Asociación de Ambiente Europeo y creo que es como una wikipedia de microesferas e irá creciendo a medida que incorporemos más productos.

El uso es sencillo y muy práctico, se trata de hacer una foto para escanear el producto y ellos te ofrecen el resultado dependiendo de si contienen o no esas partículas.

Debo ser una usuaria de las más activas porque no paro de subir productos para que los analicen y te animo a sumarte a esta estupenda iniciativa.

Carro de combate

Es una web compuesta por cinco periodistas independientes comprometidas con el consumo y los estudios que ofrecen son rigurosos.

Han hecho un gran trabajo sobre el aceite de palma y el azúcar que merece una lectura pero también ofrecen  informes sobre otro tipo de productos como el cacao, el algodón y el agua.

Los informes de combate son una completa radiografía para conocer de un vistazo lo que hay detrás de productos tan básicos como el algodón, el azúcar o las semillas. También analizan sectores especialmente clave como el textil, la energía…

2nd Funniest Thing

Es un proyecto upcycling liderado por la creativa Marta Barberá y es muy Top en el DIY (hazlo tú misma) pero con un punto modernete divertido e interesante.

Sus propuestas son 100% actuales y la barra libre de tutoriales te ayudarán a cubrir tus necesidades o caprichos siempre bajo el prisma sostenible y ético.

Una vida simple

Reconozco que me gusta leer a Alba Sueiro, una joven cántabra que entiende bien la línea del minimalismo y sabe contagiar su entusiasmo.

Su blog pertenece a la comunidad de Ecoesfera y en este espacio podrás elegir otros que te gusten porque ¡¡hay muchísimos!!

¡Adelante! Ahora es el mejor momento para elegir tu camino minimal.

 

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