Haciendo deberes

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niño-estudiando

 

Los deberes… ¡UF!!

Llegar a casa después de pasar varias horas encerrado en el cole y en vez de descansar, volver a abrir los libros, volver a sacar el estuche y rellenar más fichas… más números, más datos, más dictados…

La mayoría nos sentíamos igual de chungos siendo peques, porque el sistema educativo ha cambiado bien poquito.

¿Qué podemos hacer ahora como padres/madres?

Hay algunas opciones, extraídas de mi cutre encuesta de parque, pero lo que escucho más a menudo es:

1. Yo me siento a su lado y hasta que no terminamos, no hay merienda.

2. Yo le digo que cuanto antes termine, antes podrá ver la tele.

3. Yo le digo que se vaya a su habitación a estudiar porque ya es mayor y así se responsabiliza de sus cosas. Si devuelve las fichas sin hacer o con errores, tendrá que esforzarse más la próxima vez.

Puede que os sintáis identificados con algún punto. A mi me horrorizan las tres, entre otras cosas porque en algún momento he cometido los mismos “errores” y no valen nada. Bueno sí, cabrean al niñ@ y al resto de la familia.

Por si os vale, yo aplico una fórmula casera que va bastante bien porque ataca a la raíz:

<<A mayor cantidad de fichas = mayor cantidad de refuerzo positivo>>

Ejemplos:

Una ficha = Un aperitivo que le guste (un puñadito de almendras, unos cacahuetes, una galleta etc)

Dos fichas = Aumentamos cantidad o sumamos otro elemento (un zumo, un batido rico, etc)

Tres o más fichas = Superpremio (en casa no salimos del huevo kinder…)

Si no queréis asociarlo siempre a la merienda (alimento) ya que coincide en esa franja horaria, se puede cambiar por tiempo de ocio, por ajedrez, cartas, dibujar juntos o cualquiera de sus preferencias. A mayor cantidad de deberes, mayor tiempo de calidad para compartir en familia (que es lo que más les gusta) Bailar canciones, jugar a la wii, leer más capítulos de su cuento favorito o estar más tiempo en el parque.

Lo dejo a vuestra imaginación pero ya veréis que en muy pocos días, en vez de salir protestando porque tienen que hacer un porrón de deberes, saldrán del colegio saltando felices con más de tres fichas en la mochila ¡Superpremio! y el resto de madres/padres fliparán, pensando que vuestro hij@ está mal de la cabeza… ¿Y?

Nota: Válido para menos de 8 años. Edades mayores no he comprobado si funciona 😉

 Fuente de la imagen

 

 

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