Armario cápsula

¡Bienvenidxs al mundo de los #ECOtruquis!
Imagino que no es la primera vez que escuchas “armario cápsula” porque el concepto es algo viejuno.

Parece ser que partió de la dueña de una boutique londinense Susie Faux  allá por los años 70 y posteriormente Donna Karan actualizó esta idea lanzando su colección con 7 prendas imprescindibles e intercambiables para ir al trabajo.

Hay bastante bibliografía y enlaces que puedes consultar incluido el conocido método Konmari de Marie Kondo, gurú japonesa que asegura que “la magia de ordenar puede cambiarte la vida” 

He leído su libro  “La magia del orden” y en realidad es una suma de tareas donde prevalece el sentido común. Es bastante práctico y seguro que descubres que ya aplicabas esta filosofía del menos es más, pero hay cosas con las que no puedo estar tan de acuerdo. Cada unx que se quede con lo que le interese y ya está.

También puedes seguir a ésta simpática pareja, Joshua Fields Millburn & Ryan Nicodemus The minimalist con artículos, vídeos y podcast (en inglés) que te pueden aportar más de una idea interesante.

Mi concepto minimal no es el mejor ni lo pretendo, pero como te dije en el artículo anterior, te hablaré de aquello que a mí me funciona y después de varios años haciendo trampas me he caído del guindo.

¡Tu armario hay que enfrentarlo de frente y sin piedad!

Poco a poco descubrirás que guardas miles de trapos imprescindibles que no lo son en absoluto.

Coge un buen puñado de cajas porque las vas a necesitar y sonríe que ya está llegando… la ¡hora de VACIARSE!

¿Por dónde empezar?

  1. La gente experta en el orden aconseja “salir de la zona de confort” y llevan razón. Aunque suene espantoso no queda otra y tienes que sacar TODA la ropa del armario incluidos zapatos, complementos o lo que buenamente guarde cada unx en su armario.
  2. Lo normal es ir poniéndolo sobre la cama pero puedes llevarlo al espacio que te parezca. La idea es exponerte sin contemplaciones ante el montón que en poco tiempo vas a construir y , te aseguro que te quedarás de piedra.
  3. Yo me detendría unos segundos a la contemplación de ese “bulto informe y sospechoso” y me daría una oportunidad para la reflexión pero lo mismo te deprimes y no es lo que buscamos.
  4. Toca separar en categorías:.
    • Camisetas (en dos montones de manga larga y manga corta)
    • Pantalones
    • Camisas
    • Abrigos
    • Ropa de deporte. En Konmari dicen que ésta ropa no entra pero no le veo sentido.
    • Zapatos. Deja los zapatos en una bolsa separada de la ropa para el final.
  5. Retira las prendas que son claramente pertenecientes a cada temporada (verano o invierno) y colócalas en un montón aparte. Una vez tengas ordenado tu armario puedes encargarte de ellas o si no te ves con fuerzas, mételas en cajas con unas bolitas de cedro o unas cortezas de cítrico (naftalina no gracias, ya te contaré la razón) y ya lo harás en el cambio de la siguiente temporada. También hay personas que este paso se lo saltan porque son tan minimals perfect que ya atesoran la cantidad justa de prendas para cada época y no les hace falta.
  6. Ahora ya puedes ir de categoría en categoría eligiendo solo aquella ropa que deseas conservar. ¡Quiero quedármelo todo! ¡Lo necesito! ¿Y si tengo que ir a una fiesta y he tirado mi vestido azul turquesa? ¿Y si me invitan a un cóctel y ya no tengo mi chaqueta verde? ¿Y si…? Pues mira, NO. Ésto no funciona con “ysis” …  ¡date una oportunidad! y empieza a descartar lo que tú y yo sabemos que ni te gusta, ni te vas a poner en la vida.

Haciendo hueco ¡Ya!

Si te resulta más sencillo puedes limitarte a un número de prendas entre 5 y 10, a saber: 5 camisas, 5 pantalones y 5 camisetas etc.

De hecho, rueda por la Red el reto “del 10×10” que consiste en hacer 10 outfits sólo con 10 prendas pero como yo no lo he probado, no puedo aconsejarte. La idea es elegir el mínimo de prendas en este preciso momento.

Si has llegado hasta aquí, continúa ¡que ya queda menos!

  1. Si te bloqueas puedes tirar de preguntas llave:
    • Si vieras esta estupenda camisa en el escaparate de una tienda monísima, ¿la volverías a comprar?
    • ¿Cuántas veces has usado este pantalón?
    • ¿Qué me hace sentir este jersey?
    • Con la vida que llevas ahora (ejemplos: estás viajando mucho, trabajas con uniforme, eres homeworker, apenas vas a reuniones sociales o todo lo contrario y no sales de los despachos…) ¿de verdad necesitas esta falda?
  2. Hay autores que hablan de la felicidad que se siente cuando cerramos los ojos y acariciamos una prenda. Tengo un perfil animista y puedo llegar a comprenderlo pero tenemos pañuelos heredados o chaquetas que huelen a madre maravillosa pero que jamás nos pondríamos y sin embargo ocupan una buena parte de nuestro perchero.
  3. En éste punto te hablo de una categoría con la que pocos estarán de acuerdo. Tengo una caja con ropa que creo que podría heredar alguien querido pero para no excusarme con el “por si acaso” suelo preguntar a mi heredera si realmente le gusta.
  4. Por experiencia te diré que los estampados son más difíciles de combinar que los colores lisos pero ya te he avisado que no soy seguidora de modas y si te apasionan las flores o los bordados eres libre.
  5. El montón de los descartes no los metas en la caja todos mezclados porque además de sentirte liberada lo que pretendo es que descubras lo inútil y contaminante que sería tirar toda esa ropa a la basura. Pero ¿qué hacemos con ella? Ya llegaremos a este punto ¡Céntrate!
  6. Seguro que ahora estás alucinando viendo la cantidad de cosas que no necesitabas. Puedes entrar en pánico y ponerte a rescatar camisetas del montón descarte pero no hagas caso. Respira profundo, abre tus cajones y dedícate un tiempo a plegar bien cada prenda elegida antes de volver a meterla en el armario.

Por ahora es suficiente. ¡Enhorabuena!

Aunque si te quedan fuerzas es un buen momento para repetir el patrón y hacer lo mismo con los zapatos y complementos. Recuerda, saca todas las cosas, separa, clasifica y elige.

Para saber lo que puedes hacer con lo que has descartado, te aconsejo que pases al siguiente artículo:

¿Qué hago con la ropa que no uso?

RESPETA, RECICLA, REDUCE, RECHAZA, REUTILIZA, REDISEÑA y sólo así podrás RENACER
Algunos de éstos #ECOtruquis los puedes seguir en los canales de @madresfera porque un jueves de cada mes lo dedicamos a desayunar de manera sostenible y nos podrás seguir en directo a las 7:00 de la mañana.

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